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HUELE LA TURBERAS

Dada nuestra verticalidad y percepción limitada, típicamente somos capaces de vivenciar solo un fragmento de las turberas desde su superficie acuosa. Las turberas altas y bajas de Australia, Norteamérica, y Noruega son diversas en sus ecologías, significados culturales, y estados de conservación. Fueron sitios de investigación, conexión y mediación durante las residencias de Ensayos con artistas, activistas indígenas y científicos. Como resultado de este trabajo creativo en terreno, tres grupos internacionales de Ensayos conjuraron obsequios aromáticos de sus turberas locales para aportar a la experiencia multisensorial de Turba Tol Hol-Hol Tol.

Noruega © Randi Nygard

Existen muchos olores, intra-acciones, y formas de vida dentro de todas estas turberas que todavía son desconocidas para nosotros. Les presentamos estas ofrendas olfativas como inmersiones especulativas en las profundidades de las turberas, olfateando y pensando en todas las capas escondidas, la materia acumulada, y las dinámicas relaciones interespecie que las convierten en sitios cruciales de patrimonio ecocultural.

Amenia, Nueva York, Estados Unidos

Las turberas altas y bajas de esta región están marcadas por la pérdida – ya sea porque fueron explotadas desde un siglo o pérdidas ante la mirada contemporánea que aún no se sensibiliza a su profundidad e importancia para el futuro climático. Este proyecto presenta a las turberas como extraordinarios ingenieros hidráulicos capaces de almacenar carbono, y poseedores de un inmenso valor cultural y ecológico. Hemos creado dos aromas que son presentados en vasijas de vidrio soplado, y que representan recorridos olfatorios especulativos de la capa superior viva y la turba fosilizada que se encuentra más abajo.

HÚMEDO

Una sumersión de cuerpo entero al húmedo ecosistema de vitales musgos y flora anegada de agua. Una invitación a imaginar los contornos desiguales de capítulos de Sphagnum como acuosas bolsas portátiles. Un llamado a chorrear, derramar, gotear, resbalar, deslizar, y hacerse resbaladizo.

SUNTUOSO

Un denso entramado de savias, excreciones y notas almizcladas, malteadas, medicinales y alquitranadas que conectan la vida en las turberas a través de las moléculas aromáticas que ellas producen dentro de sus sistemas digestivos, radiculares y troncales. Están enlazadas por una nota ácida que imita al pH excepcional bajo la turbera, el cual hace que toda esta suntuosidad sea posible.

Participantes:

Carina Cheung (sopladora de vidrio), Christy Gast (artista), Camila Marambio (curadora), Denise Milstein (escritora /socióloga) y Agustine Zegers (artista olfatoria).

Bogerudmyra, Oslo, Noruega

Lobos en el fango

Al imprimir nuestros dedos en la turba surge un fuerte olor a océano, tierra mojada, pasto seco, algas, pinos y lluvia. Hay rastros de lana mojada y animales, como un perro o un lobo. Es fresco, terroso, oscuro, resinoso, fértil y suntuoso.

¿Qué tienen en común la turbera, el océano y un lobo?

La turbera es un profundo archivo cultural-natural de carbono que conserva la memoria de cómo los humanos y los animales interactuaron con el paisaje a través del polen, madera, carbón, plantas, árboles, animales y artefactos enterrados en su turba.

La experiencia de el aroma surge a través del contacto entre las moléculas en el aire y las que están en nuestras narices. Algunas de estas moléculas, como las de la resina de pino, también son capaces de formar nubes, y con ello, de crear lluvia.

El olor fresco de la tierra mojada después de la lluvia (geosmina o petricor) es uno de los aromas que nuestro olfato puede detectar mejor. Está compuesto por bacterias, funciona como antidepresivo y es profundamente atractivo.

Participantes:

Randi Nygård (artista), Karolin Tampere (curadora) y Simon Daniel Tegnander Wenzel (artista olfatorio)

Lotes experimentales de Sphagnum © Christy Gast

Minjerribah/Terrangeri, Quandamooka Country (Moreton Bay), Queensland, Australia

El conocimiento es un don

Esta vasija
besada por el dulce rubor del ungaire
está invitando a las manos
a enrollar, atar, y tejer historias
para que sean nuevamente.

Contiene un aroma
que desafía al tiempo lineal
y llama a escuchar profundamente
a conexiones ininterrumpidas

Es medicina para sentir
Naree Budjong Djara
Minjerribah/Terrangeri
.

Archivos húmedos siendo ventilados en una brisa salada.
Corteza carbonizada abrazando la esencia sanadora del árbol melaleuca del pantano.
Resina tibia exudando entre las hojas vivas de las xantorroeóideas,
protegiendo de la amenaza de incendio forestal.
Una suave nota de miel ámbar oscura,
íntima con el coro de flores del brezal.

Moléculas ahumadas encienden un conocimiento interior.
Es el aroma del jarlo.
El pueblo Quandamooka caminan con el fuego
en patrones de conocimiento que contiene la tierra.
Una quema lenta y fría enciende subtramas,
ofreciendo señales con olor a wallum y follajes vitales
de generaciones venideras.

A través de este portal humeante
los mensajes de los pantanos subtropicales
perdurarán en tu ser
y en Turba Tol.

Glosario:

ungaire - junco de pantano
Naree Budjong Djara - Mi Madre Tierra
jarlo - fuego
wallum - ecosistema de brezal y pantano en la costa sudeste de Queensland, extendiéndose hacia el noreste de New South Wales

Participantes:

Elisa Jane Carmichael (artista Quandamooka), Freja Carmichael (curadora Quandamooka), Sonja Carmichael (artista Quandamooka), Jasper Coleman (ceramista), Caitlin Franzmann (artista), Renee Rossini (ecologista) y Jarred Wright (soplador de vidrio).